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Cómo construir tu estilo “de autor” sin gastar de más.

Hay algo que todas las personas con buen estilo tienen en común: no necesariamente compran más… compran mejor. Su closet no está lleno de “por si acaso”, sino de piezas que se combinan entre sí, que funcionan para distintos momentos y que, cuando las usan, se sienten auténticas. A eso le llamo estilo “de autor”: un estilo que se reconoce, se siente coherente y se vuelve tu firma personal.

Hoy te comparto una guía práctica (y divertida) para lograrlo mezclando ropa, bolsos, maquillaje, perfume, tenis y artículos de diseñador, sin caer en compras impulsivas y haciendo que cada elección cuente.

Crea tu “fórmula personal” y repítela con intención

Si tuviera que resumir todo el estilo en un solo método, sería este: elige una fórmula de outfit que te favorezca, te represente y te sea fácil de repetir… y conviértela en tu firma. No es vestirte igual todos los días; es tener un “molde” que siempre funciona y que, con pequeños cambios, se ve distinto cada vez.

Piensa en las personas que reconoces por su estilo: no es porque usen prendas rarísimas, sino porque hay coherencia. Y esa coherencia se construye repitiendo una fórmula.

Cuando empiezas a construir tu estilo, lo más útil no es perseguir tendencias, sino encontrar una estructura que te funcione de verdad y volverla tu punto de partida. A veces pensamos que tener estilo significa “inventar” un look diferente cada día, pero en realidad se trata de reconocer qué combinaciones te hacen sentir cómoda, segura y auténtica, y repetirlas con intención. Esa es la base del estilo “de autor”: elegir una fórmula simple que puedas ponerte incluso con prisa, y convertirla en tu firma personal. Puede ser algo tan directo como pantalón recto con un top limpio, tenis y un bolso con presencia, o un vestido con tenis y un crossbody que te acompañe todo el día. Lo importante es que esa estructura encaje con tu silueta, con tu rutina y con la versión de ti que quieres proyectar.

La coherencia aparece cuando mantienes ciertos elementos constantes. No tienes que limitarte, solo necesitas tres “anclas” que se repitan y le den identidad a tus looks. Puede ser una silueta que siempre te favorece —como prendas más rectas, oversize o cintura marcada—, una paleta de colores reducida que haga que todo combine sin esfuerzo, y un detalle que se vuelva reconocible. Ese detalle puede estar en unos tenis siempre impecables, en accesorios dorados que nunca faltan, en un bolso estructurado que eleva lo básico, o en un perfume que deja una estela sutil pero memorable. Cuando repites esos elementos, tu estilo deja de verse como una colección de piezas sueltas y empieza a sentirse como una intención clara.

Don’t make fashion own you, but you decide what you are, what you want to express by the way you dress and the way to live.

Gianni Versace

A partir de ahí, el juego está en variar sin romper la fórmula. No se trata de cambiarlo todo, sino de mover una pieza a la vez para que el resultado se sienta distinto sin perder tu esencia. Cambias el top por una camisa, un suéter o un blazer encima; mantienes el pantalón y los tenis. O cambias el bolso y de pronto el mismo outfit se ve más casual, más elegante o más “de diseñador”. Incluso algo pequeño como los aretes, el tono del labial o el perfume puede transformar la vibra completa sin exigir un cambio radical. Esa constancia es lo que hace que la gente empiece a identificar tu estilo sin que tú tengas que explicarlo.

Y cuando compras con esta lógica, todo se vuelve más inteligente. Ya no compras porque “está bonito”, sino porque realmente encaja con tu fórmula y con tus anclas. Una pieza puede ser preciosa, pero si no combina con tu paleta, si no funciona con tu silueta o si no puede integrarse a tu estructura, lo más probable es que termine guardada. En cambio, cuando eliges cosas que sí pertenecen a tu estilo, cada compra suma y tu clóset empieza a trabajar a tu favor. Lo que termina de amarrar todo es el “cierre”: ese toque final que hace que el look se sienta completo. Puede ser tu perfume característico, un accesorio constante, un maquillaje sencillo pero intencional o un bolso protagonista. Ahí es donde el outfit deja de parecer improvisado y se siente realmente tuyo: consistente, fácil y con personalidad.

1 Comment

  • Post Author
    Ashton Porter
    Posted 31 marzo, 2021 at 9:08 am

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